(septiembre-octubre 2025)
PROBIOAGRO reduce costes de fertilización y de logística agrícola
La producción local de bionutrientes en la propia explotación minimiza gastos en fertilizantes comerciales y transporte, mejorando la rentabilidad de los agricultores.
Balsicas (Murcia), 25 de septiembre de 2025. – El acta de cierre del proyecto PROBIOAGRO revela un impacto económico significativo: al producir fertilizantes orgánicos in situ, los productores reducen notablemente sus costes operativos. La memoria final documenta que los costos de producción han disminuido gracias a la fabricación “in situ” de fertilizantes y al ahorro en transporte frente a los sistemas convencionales. En otras palabras, los agricultores gastan menos en insumos externos y en logística, lo que revierte en mayor competitividad. El documento técnico estima ahorros importantes en compras de fertilizantes y en gastos energéticos, lo que se traduce en una mejor rentabilidad para las explotaciones.
PROBIOAGRO ha instalado la maquinaria en la misma finca, evitando el traslado de materia prima hacia plantas lejanas. Esto reduce el uso de combustible y el coste asociado al transporte de fertilizantes comerciales. Además, al elaborar el fertilizante orgánico a partir de residuos vegetales locales, se disminuye la compra de químicos industriales. “Producir fertilizantes en la propia explotación reduce drásticamente los costes de insumos y transporte”, explica Joaquín Ignacio Martínez, asesor científico del proyecto. Según los cálculos preliminares del consorcio, estas economías podrían traducirse en ahorros de decenas de euros por hectárea en cada campaña. El acta final destaca que estas ventajas económicas, sumadas a la optimización del uso de agua y energía, incrementan la competitividad del agricultor.
La reducción de costes confirma que PROBIOAGRO no solo es sostenible ambientalmente, sino también financieramente. Como resultado, las explotaciones agrícolas pueden reinvertir esos recursos ahorrados en mejorar su producción o expandir sus cultivos.
El Grupo Operativo finaliza la fase piloto con la convicción de que el modelo de fertilización orgánica local representará un beneficio social y ambiental a largo plazo. “Es un ganar-ganar: los agricultores ahorran dinero y el medio ambiente recibe menos químicos”, concluye Pedro A. Gomariz. En los próximos meses, se preparará una hoja de ruta económica para extender el modelo a nuevas fincas y guiar a más agricultores en su adopción.
